miércoles, 24 de febrero de 2016

ORVIETO IGLESIA DE SAN GIOVENALE

Para no olvidarse de la fecha en la que los seres queridos abandonaron este valle de lágrimas: nombre, apellido y fecha de defunción. Todo bajo la atenta mirada de un esqueleto que te pide: "pon tus ojos en mí y ten misericordia de mí". ORVIETO, IGLESIA DE SAN GIOVENALE

lunes, 22 de febrero de 2016

lunes, 8 de febrero de 2016

NATIVIDAD DE LA VIRGEN, CATEDRAL DE ORVIETO

Bellísima habitación: el arcón para la ropa, la cama nido, los cortinajes que protegían del frío. Las nodrizas que se encargan de la Niña y la Madre que se toma una sopa: ¿caldo de gallina?  Y las vecinas que no se pierden detalle: ya se sabe que la pobre madre tiene una cierta edad, el parto es difícil.... Y ¿el padre? Se ha puesto nervioso y está tomando el fresco en la puerta de casa.

jueves, 21 de enero de 2016

ASÍS: LAS MEDIDAS MEDIEVALES

Están todas, o sea todas las que estaban en vigor en el siglo XIV: las tejas y ladrillos para construir casas, la vara, el palmo. ¿Casualidad de que las pusieran justo en la base de la torre del Capitán del Pueblo? Para nada: todos son iguales ante la ley, incluidas las medidas. Como dice el refrán: no te metas en camisas de once varas.

miércoles, 20 de enero de 2016

LOS VASOS DE VIDRIO DEL MUSEO ARQUEOLÓGICO DE PERUGIA

Y luego dicen que los de Murano son únicos. 
Utilizaban uans varitas de vidrio que enrollaban y cortaban como un salchichón, luego al horno, un par de golpecitos y listo spara vender en el mercado. Lo interessante? Pues que seguramente los fabricaron en Alejandría y que era una mercancía preciada en un lugar (Todi) fronterizo entre los etruscos y los umbros, poco antes de que se insinuara el poderío de Roma.

martes, 12 de mayo de 2015

EL PALACIO DEL GUSTO

Un antigua claustro en un palacio no muy bien definido, al lado una iglesia dedicada al Battista, en frente uno de los restaurantes más renomados del lugar y a pocos metros el precipicio del peñón.

viernes, 1 de mayo de 2015

EL CAMPANARIO DE SANTA CLARA

Dicen que es el más alto de la ciudad. El más esbelto seguro, el más elegante. La fachada de la Iglesia tampoco tiene nada que envidiar a la de San Francesco. Aquí la piedra de Asís se pule de tal forma que imita el mármol. El rosetón y los dos leones protegen a los peregrinos que entran.